lunes, 28 de octubre de 2013

EJERCICIOS DE LOGICA SIMBOLICA


nEJERCICIOS DE LOGICA 
  A entregar el dia 11 de noviembre de 2013.

1. Si esta todo en orden, entonces podremos continuar con nuestra labor

2. Mañana iré al cine y el sábado llegaré a tu casa para hacer la tarea.

3. En la tarde voy a ver televisión por cable o alquilaré alguna película

4. La noticia se difundió rápido por Facebook y Twitter

5. No es verdad que no iré al salón de clases esta tarde

6. Siendo ordenado y sabiendo priorizar son condiciones suficientes y necesarias para prevenir la mayor cantidad de errores

7. Si ordeno mi habitación y realizo una limpieza más a fondo, entonces tendré un ambiente más agradable para trabajar.

8. No puedo continuar con esta tarea y no llegaré a tiempo a la universidad

9. Si la gente continua botando basura, entonces será más difícil eliminar la contaminación.

10. No preparándome para los parciales o no realizar las tareas, son condiciones suficientes y necesarias para no aprobar las materias

11. No me inscribirè en el curso de inglés de esta semana

12. Es falso que El Salvador no ha ido a un mundial de futbol.

13. Es falso que en este listado hayan 12 oraciones.

14. Si te hablo por celular y que tu no me contestes entonces no surgirá una buena comunicación entre nosotros. Por tanto, cuando tu me respondas, entonces y solo entonces habrá una buena comunicación entre nosotros

15. No ir a descansar y seguir trabajando son condiciones suficientes y necesarias para andar con sueño y fatigado el próximo dia. De manera que, descansando adecuadamente y no seguir trabajando son condiciones suficientes y necesarias para no andar con sueño ni fatigado el próximo dia.


16. Un buen ambiente navideño y una excelente compañía son condiciones suficientes y necesarias para pasarla bien en las fiestas de fin de año. Por tanto, si no estoy con una buena compañía o no tengo un buen ambiente navideño, entonces, no la pasaré bien en las festividades de fin de año.

Si tenemos que:
P: Estudiar la materia de lógica
Q: asistir regularmente a clases
R: obtener un trabajo satisfactorio

Resolver:

  17. (P V Q) \to \, R
  
  18. (P \and  Q) \leftrightarrow R

  19. (-P \and -Q) \to \, -R

lunes, 23 de septiembre de 2013

SOBRE LAS EXPOSICIONES

Universidad José Matías Delgado
Escuela de Arquitectura
Logica General.
grupo 1-1



PARA LAS EXPOSICIONES.

Indicaciones: Formar grupos de trabajo de tres o cuatro integrantes y repartir los temas de exposición.


  1. Esta actividad supone un doble esfuerzo. Por una parte hay que entregar un producto escrito y también está el trabajo de presentación ante el grupo de la clase.
  2. En lo que se refiere al trabajo escrito este deberá contener las siguiente partes: A) Una breve introducción, B) Presentación de los objetivos o propósitos del trabajo; C) Cuerpo o desarrollo del trabajo; D) Conclusiones finales;E) Bibliografia, referencias o fuentes consultadas.
  3. El cuerpo del trabajo deberá contener aparte de la información pertinente sobre el tema, dos noticias recientes que actualicen dicho tema. (Pueden ser de periódicos físicos o digitales). En caso de no haber noticias del tema (cosa poco probable pero a la vez posible), deberá realizarse un breve escrito resaltando la importancia actual del tema.
  4. La exposición tendrá una duración de 20-25 minutos por grupo. Los criterios de evaluación serán los siguientes:

  • Asistencia del grupo 5%
  • Contenido de la información (trabajo escrito, incluye la redacción) 50%
  • Exposición (incluye tono de voz, información y claridad en la explicación) 45%

  1. La no asistencia implica pérdida de la calificación.
  2. No asistir a la sesión de exposición de los compañeros de clase implica perder el 25% de la calificación.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Trabajo de investigacion



Universidad José Matías Delgado.
Lógica.
Escuela de Arquitectura.
Ciclo 02-2013.


TRABAJO DE INVESTIGACIÒN

Objetivo: Conocer la importancia e influencia de los procesos de pensamiento y razonamiento en los diseños arquitectónicos.

  1. Describe brevemente en qué consiste tu carrera (arquitectura), es decir, su campo de estudio, sus salidas profesionales.
  2. Entrevistar un arquitecto (puede ser de dentro o fuera de la universidad) y preguntarle lo siguiente:
A) ¿Cómo definiría usted la arquitectura?
B) ¿Cuáles satisfacciones personales le ha dejado esta carrera?
C) ¿Cuáles considera usted que son los problemas sociales centrales que actualmente pueden afectar el ejercicio profesional de la arquitectura?
  1. ¿Considera usted que son importantes los procesos de razonamiento a la hora de plasmar un diseño? ¿Cómo influyen los conceptos y pensamientos a la hora de realizar una obra?

3. Realizar un escrito a manera de ensayo en donde expreses tu punto de vista sobre la necesidad e importancia de los procesos de pensamiento y razonamiento en diversas situaciones de la vida y en la arquitectura.

jueves, 29 de agosto de 2013

EJERCICIO DE REFLEXION

PARA REFLEXIONAR UN POCO.
CASO 1.
La familia Borjes vive en un apartamento en el cuarto piso de un edificio de varios pisos. El Sr y  la Sra. Borjes se encuentran ocupados en un proyecto de mantenimiento en la casa cuando, de repente, su hijo comienza a llorar y a llamarlos.  Ellos lo encuentran herido y sangrando profusamente. La Sra. Borjes comienza a gritar y el niño se desmaya. El Sr. Borges toma el niño en brazos y si llamar por teléfono para pedir ayuda corre hacia la calle velozmente, su esposa lo sigue de cerca.
     Pasan un largo rato frente al edificio y no pasa ningún medio de transporte. La Sra. Borjes comienza a gritar porque a estas alturas el niño parece estar perdiendo conciencia. De pronto, llega un hombre en un automóvil, se estaciona, y procede a salir de vehículo. Los Borjes corren hacia él y le piden que los lleve al hospital. El hombre les dice que no puede. El Sr. Borjes le dice que entonces le dé el vehículo para llevar al niño. El hombre le dice que no puede y que además no los conoce. La Sra. Borjes comienza a gritar de nuevo.
     El Sr. Borjes golpea al hombre le quita las llaves y se lleva el vehículo. Llegando al hospital el niño recibe tratamiento y el Sr. Borjes es arrestado por la policía.

1.       ¿Actuó correctamente el Sr. Borjes? ¿Qué consecuencia tuvo su accionar?
2.       ¿Actuarías tú de la misma manera? Explica.
3.       A tu criterio, ¿Qué otras soluciones se podrían haber tomado en este caso?

martes, 5 de febrero de 2013

Textos para reflexionar.


Sabiduria China.

El mandarín y el ermitaño.
Vanidad de vanidades es el lujo.

Un mandarin, de la Tartaria china,
sobre la seda fina
del vestido, ostentaba en perlas y oro
en soberbio riquisimo tesoro
Por la espléndida villa en que moraba,
cierto día pasaba
un ermitaño, y ante tal riqueza,
gracias dio al mandarín por la fineza.

-¿Por qué fineza, el mandarín ufano
replicó, si mi mano
ni una perla tan sola te ha ofrecido
de las muchas que esmaltan mi vestido?
-Bien lo sé, contestóle el ermitaño;
pero, si no me engaño,
me has dado el gusto y la ocasión de verlas,
y otro placer no poder dar las perlas.
Tu tienes, por el gusto de llevarlas,
la pena de guardarlas;
yo, más dichso, sin nigún cuidado
gozo el placer de verlas que mas dado.
Despójate de oro y de la seda
del vestido y ¿qué queda?
Piensa y verás, por mucho que te asombre,
que ya no hay diferencia de hombre a hombre.



Lao Tse.

Treinta radios convergen en un solo centro; Del agujero del centro depende el uso del carro.
Hacemos una vasija de un trozo de arcilla; es el espacio vacío de su interior el que le da su utilidad.
Construimos puertas y ventanas para una habitación; pero son estos espacios vacíos los que la hacen habitable.
Así, mientras que lo tangible tiene ventajas, es lo intangible de donde proviene lo útil.

SABIDURIA OCCIDENTAL.
 


Platón describió en su alegoría de la caverna un espacio cavernoso, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.
Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.
Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades, para que a continuación vuelva a ser obligado a ver directamente "el Sol y lo que le es propio", metáfora que encarna la idea del bien
La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para "liberar" a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que haría que éstos se rieran de él. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva. Cuando este prisionero intenta desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos son capaces de matarlo y que efectivamente lo harán cuando tengan la oportunidad, con lo que se entrevé una alusión al esfuerzo de Sócrates por ayudar a los hombres a llegar a la verdad y a su fracaso al ser condenado a muerte.
 

SABIDURIA LATINOAMERICANA

No es verdad que vivimos,
no es verdad que duramos
en la tierra.
¡ Yo tengo que dejar las bellas flores,
tengo que ir en busca del sitio del misterio!
Pero por breve tiempo,
hagamos nuestros los hermosos cantos.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Qué es la ilustración?

 Hola, aqui les dejo un texto de Immanuel Kant muy sugerente para reflexionar sobre la mayoría y la minoría de edad.

¿QUE ES LA ILUSTRACION?

La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad...

. El mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración.
La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayoría de los hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre sí semejante superintendencia. Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia.
Por tanto, a cada hombre individual le es difícil salir de la minoría de edad, casi convertida en naturaleza suya; inclusive, le ha cobrado afición. Por el momento es realmente incapaz de servirse del propio entendimiento, porque jamás se le deja hacer dicho ensayo. Los grillos que atan a la persistente minoría de edad están dados por reglamentos y fórmulas: instrumentos mecánicos de un uso racional, o mejor de un abuso de sus dotes naturales. Por no estar habituado a los movimientos libres, quien se desprenda de esos grillos quizá diera un inseguro salto por encima de alguna estrechísima zanja. Por eso, sólo son pocos los que, por esfuerzo del propio espíritu, logran salir de la minoría de edad y andar, sin embargo, con seguro paso.
Pero, en cambio, es posible que el público se ilustre a sí mismo, siempre que se le deje en libertad; incluso, casi es inevitable. En efecto, siempre se encontrarán algunos hombres que piensen por sí mismos, hasta entre los tutores instituidos por la confusa masa. Ellos, después de haber rechazado el yugo de la minoría de edad, ensancharán el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación que todo hombre tiene: la de pensar por sí mismo. Notemos en particular que con anterioridad los tutores habían puesto al público bajo ese yugo, estando después obligados a someterse al mismo. Tal cosa ocurre cuando algunos, por sí mismos incapaces de toda ilustración, los incitan a la sublevación: tan dañoso es inculcar prejuicios, ya que ellos terminan por vengarse de los que han sido sus autores o propagadores. Luego, el público puede alcanzar ilustración sólo lentamente. Quizá por una revolución sea posible producir la caída del despotismo personal o de alguna opresión interesada y ambiciosa; pero jamás se logrará por este camino la verdadera reforma del modo de pensar, sino que surgirán nuevos prejuicios que, como los antiguos, servirán de andaderas para la mayor parte de la masa, privada de pensamiento.
Sin embargo, para esa ilustración sólo se exige libertad y, por cierto, la más inofensiva de todas las que llevan tal nombre, a saber, la libertad de hacer un uso público de la propia razón, en cualquier dominio. Pero oigo exclamar por doquier: ¡no razones! El oficial dice: ¡no razones, adiéstrate! El financista: ¡no razones y paga! El pastor: ¡no razones, ten fe! (Un único señor dice en el mundo: ¡razonad todo lo que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced!) Por todos lados, pues, encontramos limitaciones de la libertad. Pero ¿cuál de ellas impide la ilustración y cuáles, por el contrario, la fomentan? He aquí mi respuesta: el uso público de la razón siempre debe ser libre, y es el único que puede producir la ilustración de los hombres. El uso privado, en cambio, ha de ser con frecuencia severamente limitado, sin que se obstaculice de un modo particular el progreso de la ilustración. Entiendo por uso público de la propia razón el que alguien hace de ella, en cuanto docto, y ante la totalidad del público del mundo de lectores. Llamo uso privado al empleo de la razón que se le permite al hombre dentro de un puesto civil o de una función que se le confía. Ahora bien, en muchas ocupaciones concernientes al interés de la comunidad son necesarios ciertos mecanismos, por medio de los cuales algunos de sus miembros se tienen que comportar de modo meramente pasivo, para que, mediante cierta unanimidad artificial, el gobierno los dirija hacia fines públicos, o al menos, para que se limite la destrucción de los mismos. Como es natural, en este caso no es permitido razonar, sino que se necesita obedecer. Pero en cuanto a esta parte de la máquina, se la considera miembro de una comunidad íntegra o, incluso, de la sociedad cosmopolita; en cuanto se la estima en su calidad de docto que, mediante escritos, se dirige a un público en sentido propio, puede razonar sobre todo, sin que por ello padezcan las ocupaciones que en parte le son asignadas en cuanto miembro pasivo. Así, por ejemplo, sería muy peligroso si un oficial, que debe obedecer al superior, se pusiera a argumentar en voz alta, estando de servicio, acerca de la conveniencia o inutilidad de la orden recibida. Tiene que obedecer. Pero no se le puede prohibir con justicia hacer observaciones, en cuanto docto, acerca de los defectos del servicio militar y presentarlas ante el juicio del público. El ciudadano no se puede negar a pagar los impuestos que le son asignados, tanto que una censura impertinente a esa carga, en el momento que deba pagarla, puede ser castigada por escandalosa (pues podría ocasionar resistencias generales). Pero, sin embargo, no actuará en contra del deber de un ciudadano si, como docto, manifiesta públicamente sus ideas acerca de la inconveniencia o injusticia de tales impuestos. De la misma manera, un sacerdote está obligado a enseñar a sus catecúmenos y a su comunidad según el símbolo de la Iglesia a que sirve, puesto que ha sido admitido en ella con esa condición. Pero, como docto, tiene plena libertad, y hasta la misión, de comunicar al público sus ideas —cuidadosamente examinadas y bien intencionadas— acerca de los defectos de ese símbolo; es decir, debe exponer al público las proposiciones relativas a un mejoramiento de las instituciones, referidas a la religión y a la Iglesia. En esto no hay nada que pueda provocar en él escrúpulos de conciencia. Presentará lo que enseña en virtud de su función —en tanto conductor de la Iglesia— como algo que no ha de enseñar con arbitraria libertad, y según sus propias opiniones, porque se ha comprometido a predicar de acuerdo con prescripciones y en nombre de una autoridad ajena. Dirá: nuestra Iglesia enseña esto o aquello, para lo cual se sirve de determinados argumentos. En tal ocasión deducirá todo lo que es útil para su comunidad de proposiciones a las que él mismo no se sometería con plena convicción; pero se ha comprometido a exponerlas, porque no es absolutamente imposible que en ellas se oculte cierta verdad que, al menos, no es en todos los casos contraria a la religión íntima. Si no creyese esto último, no podría conservar su función sin sentir los reproches de su conciencia moral, y tendría que renunciar. Luego el uso que un predicador hace de su razón ante la comunidad es meramente privado, puesto que dicha comunidad sólo constituye una reunión familiar, por amplia que sea. Con respecto a la misma, el sacerdote no es libre, ni tampoco debe serlo, puesto que ejecuta una orden que le es extraña. Como docto, en cambio, que habla mediante escritos al público, propiamente dicho, es decir, al mundo, el sacerdote gozará, dentro del uso público de su razón, de una ilimitada libertad para servirse de la misma y, de ese modo, para hablar en nombre propio. En efecto, pretender que los tutores del pueblo (en cuestiones espirituales) sean también menores de edad, constituye un absurdo capaz de desembocar en la eternización de la insensatez.
Pero una sociedad eclesiástica tal, un sínodo semejante de la Iglesia, es decir, una classis de reverendos (como la llaman los holandeses) ¿no podría acaso comprometerse y jurar sobre algún símbolo invariable que llevaría así a una incesante y suprema tutela sobre cada uno de sus miembros y, mediante ellos, sobre el pueblo? ¿De ese modo no lograría eternizarse? Digo que es absolutamente imposible. Semejante contrato, que excluiría para siempre toda ulterior ilustración del género humano es, en sí mismo, sin más nulo e inexistente, aunque fuera confirmado por el poder supremo, el congreso y los más solemnes tratados de paz. Una época no se puede obligar ni juramentar para poner a la siguiente en la condición de que le sea imposible ampliar sus conocimientos (sobre todo los muy urgentes), purificarlos de errores y, en general, promover la ilustración. Sería un crimen contra la naturaleza humana, cuya destinación originaria consiste, justamente, en ese progresar. La posteridad está plenamente justificada para rechazar aquellos decretos, aceptados de modo incompetente y criminal. La piedra de toque de todo lo que se puede decidir como ley para un pueblo yace en esta cuestión: ¿un pueblo podría imponerse a sí mismo semejante ley? Eso podría ocurrir si por así decirlo, tuviese la esperanza de alcanzar, en corto y determinado tiempo, una ley mejor, capaz de introducir cierta ordenación. Pero, al mismo tiempo, cada ciudadano, principalmente los sacerdotes, en calidad de doctos, debieran tener libertad de llevar sus observaciones públicamente, es decir, por escrito, acerca de los defectos de la actual institución. Mientras tanto —hasta que la intelección de la cualidad de estos asuntos se hubiese extendido lo suficiente y estuviese confirmada, de tal modo que el acuerdo de su voces (aunque no la de todos) pudiera elevar ante el trono una propuesta para proteger las comunidades que se habían unido en una dirección modificada de la religión, según los conceptos propios de una comprensión más ilustrada, sin impedir que los que quieran permanecer fieles a la antigua lo hagan así— mientras tanto, pues, perduraría el orden establecido. Pero constituye algo absolutamente prohibido unirse por una constitución religiosa inconmovible, que públicamente no debe ser puesta en duda por nadie, aunque más no fuese durante lo que dura la vida de un hombre, y que aniquila y torna infecundo un período del progreso de la humanidad hacia su perfeccionamiento, tornándose, incluso, nociva para la posteridad. Un hombre, con respecto a su propia persona y por cierto tiempo, puede dilatar la adquisición de una ilustración que está obligado a poseer; pero renunciar a ella, con relación a la propia persona, y con mayor razón aún con referencia a la posteridad, significa violar y pisotear los sagrados derechos de la humanidad. Pero lo que un pueblo no puede decidir por sí mismo, menos lo podrá hacer un monarca en nombre del mismo. En efecto, su autoridad legisladora se debe a que reúne en la suya la voluntad de todo el pueblo. Si el monarca se inquieta para que cualquier verdadero o presunto perfeccionamiento se concilie con el orden civil, podrá permitir que los súbditos hagan por sí mismos lo que consideran necesario para la salvación de sus almas. Se trata de algo que no le concierne; en cambio, le importará mucho evitar que unos a los otros se impidan con violencia trabajar, con toda la capacidad de que son capaces, por la determinación y fomento de dicha salvación. Inclusive se agravaría su majestad si se mezclase en estas cosas, sometiendo a inspección gubernamental los escritos con que los súbditos tratan de exponer sus pensamientos con pureza, salvo que lo hiciera convencido del propio y supremo dictamen intelectual —con lo cual se prestaría al reproche Caesar non est supra grammaticos— o que rebajara su poder supremo lo suficiente como para amparar dentro del Estado el despotismo clerical de algunos tiranos, ejercido sobre los restantes súbditos.
Luego, si se nos preguntara ¿vivimos ahora en una época ilustrada? responderíamos que no, pero sí en una época de ilustración. Todavía falta mucho para que la totalidad de los hombres, en su actual condición, sean capaces o estén en posición de servirse bien y con seguridad del propio entendimiento, sin acudir a extraña conducción. Sin embargo, ahora tienen el campo abierto para trabajar libremente por el logro de esa meta, y los obstáculos para una ilustración general, o para la salida de una culpable minoría de edad, son cada vez menores. Ya tenemos claros indicios de ello. Desde este punto de vista, nuestro tiempo es la época de la ilustración o "el siglo de Federico".
Un príncipe que no encuentra indigno de sí declarar que sostiene como deber no prescribir nada a los hombres en cuestiones de religión, sino que los deja en plena libertad y que, por tanto, rechaza al altivo nombre de tolerancia, es un príncipe ilustrado, y merece que el mundo y la posteridad lo ensalce con agradecimiento. Al menos desde el gobierno, fue el primero en sacar al género humano de la minoría de edad, dejando a cada uno en libertad para que se sirva de la propia razón en todo lo que concierne a cuestiones de conciencia moral. Bajo él, dignísimos clérigos —sin perjuicio de sus deberes profesionales— pueden someter al mundo, en su calidad de doctos, libre y públicamente, los juicios y opiniones que en ciertos puntos se apartan del símbolo aceptado. Tal libertad es aún mayor entre los que no están limitados por algún deber profesional. Este espíritu de libertad se extiende también exteriormente, alcanzando incluso los lugares en que debe luchar contra los obstáculos externos de un gobierno que equivoca sus obligaciones. Tal circunstancia constituye un claro ejemplo para este último, pues tratándose de la libertad, no debe haber la menor preocupación por la paz exterior y la solidaridad de la comunidad. Los hombres salen gradualmente del estado de rusticidad por propio trabajo, siempre que no se trate de mantenerlos artificiosamente en esa condición.
He puesto el punto principal de la ilustración —es decir, del hecho por el cual el hombre sale de una minoría de edad de la que es culpable— en la cuestión religiosa, porque para las artes y las ciencias los que dominan no tienen ningún interés en representar el papel de tutores de sus súbditos. Además, la minoría de edad en cuestiones religiosas es la que ofrece mayor peligro: también es la más deshonrosa. Pero el modo de pensar de un jefe de Estado que favorece esa libertad llega todavía más lejos y comprende que, en lo referente a la legislación, no es peligroso permitir que los súbditos hagan un uso público de la propia razón y expongan públicamente al mundo los pensamientos relativos a una concepción más perfecta de esa legislación, la que puede incluir una franca crítica a la existente. También en esto damos un brillante ejemplo, pues ningún monarca se anticipó al que nosotros honramos.
Pero sólo alguien que por estar ilustrado no teme las sombras y, al mismo tiempo, dispone de un ejército numeroso y disciplinado, que les garantiza a los ciudadanos una paz interior, sólo él podrá decir algo que no es lícito en un Estado libre: ¡razonad tanto como queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! Se muestra aquí una extraña y no esperada marcha de las cosas humanas; pero si la contemplamos en la amplitud de su trayectoria, todo es en ella paradójico. Un mayor grado de libertad civil parecería ventajoso para la libertad del espíritu del pueblo y, sin embargo, le fija límites infranqueables. Un grado menor, en cambio, le procura espacio para la extensión de todos sus poderes. Una vez que la Naturaleza, bajo esta dura cáscara, ha desarrollado la semilla que cuida con extrema ternura, es decir, la inclinación y disposición al libre pensamiento, ese hecho repercute gradualmente sobre el modo de sentir del pueblo (con lo cual éste va siendo poco a poco más capaz de una libertad de obrar) y hasta en los principios de gobierno, que encuentra como provechoso tratar al hombre conforme a su dignidad, puesto que es algo más que una máquina.
Emmanuel Kant

lunes, 23 de enero de 2012

PROLEGOMENOS A LA ASIGNATURA LÓGICA.

     ¿Qué es la lógica? ¿Alguna vez te lo has preguntado? O bien ahora que llevas una materia llamada “lógica”, la primera pregunta que puede surgir es ¿Para qué me sirve? ¿Qué utilidad tendrá en mi carrera? ¿Tendrá alguna aplicabilidad en la arquitectura? ¿En arquitectura son importantes los principios lógicos? Preguntas y más preguntas.
     Te diré que por lo menos, es una palabra que la habrás usado más de una vez. Si, aunque no lo creas la lógica es de suma utilidad en la vida cotidiana, y de hecho la ocupas todos los días, aunque no lo sabías o no eras consciente de eso. En efecto, el término lógica es usado en muchos sectores de la sociedad, a tal punto que es una palabra casi de uso cotidiano. Muchas veces se escuchan expresiones como: “es lógico lo que tú dices”, “eso no tiene lógica vos”, “es ilógico lo que vas a hacer”. Lo anterior, es lo que se conoce como la lógica espontánea. Sin embargo, no siempre se sabe el alcance o el significado real de este concepto ni todo el potencial que engloba. Independientemente de esto, lo que es cierto es que todo ser humano posee una capacidad intrínseca y específica que lo diferencia de otros seres: la capacidad de pensar, es decir razonar. Fijémonos bien, a cada rato andamos pensando, haciendo juicios y razonando sobre diversas temáticas, algunas muy importantes otras más banales. Sin embargo, para elaborar pensamientos lógicamente estructurados es importante conocer las leyes que rigen el pensamiento humano.

     Por tanto, desde ya hay que decir que la lógica no te ayudará a pensar, puesto que tú ya piensas, ya razonas y analisas diversas situaciones que afectan tu vida. Más bien, lo que la lógica realizará en ti es contribuir a mejorar esos pensamientos que ya posees, dándoles una estructura correcta. En definitiva, el estudio de la lógica nos proporcionará las herramientas para pensar y analizar con mayor corrección, orden e ilación y para descubrir las leyes que rigen el pensamiento humano. Por otra parte, nos ayudará a descubrir los razonamientos o argumentaciones que se orientan a engañar de manera intencional. De esta manera, nos enseñará a ver más allá de las apariencias a no dejarnos engañar de muchos slogans o frases que pululan en el ambiente cotidiano y ser críticos de ellos.
     Por otra parte, hay que puntualizar una cosa: que la lógica es una ciencia estricta, es decir, que posee un rigor característico. En efecto, ella es una rama de la filosofía que se preocupa por el pensar bien y ordenadamente. Pero no olvidemos que también ella es un arte y no solo contiene aspectos teóricos sino que tiene mucha aplicabilidad en la vida diaria.

     Finalmente, quiero expresarte que lo que aquí estudiaremos es la lógica y su relación con la arquitectura. Verás que aunque parezcan disciplinas contrarias o que no tienen ninguna relación, al final espero que te des cuenta que en muchos puntos convergen ambas disciplinas. En efecto, en todo proyecto, diseño, dibujo, hay una serie de ideas coordinadas, que dieron vida a un proyecto. Y por otra parte, todo diseño, proyecto o arte tiene una repercusión en nosotros y los demás a tal punto que en base a una obra siempre hay una o múltiples teorías que la sustentan y la explicitan. Muchos de nosotros seremos críticos y autocríticos de nuestros diseños, y de los diseños de otros. A la vez, compararemos unos diseños con otros, deduciremos entre los múltiples diseños muchas nuevas perspectivas para realizar otras obras. Como puedes observar en todas estas operaciones que hemos mencionado, se han utilizado un gran conjunto de conceptos, juicios y razonamientos. Sin duda, en todos ellos la lógica estuvo presente.